Diario de Poka

17 diciembre, 2006

Japón, día62

Cuando estudiaba en la universidad, pertenecía en el club de baloncesto y fue capitán del equipo femenino. La verdad es que tengo más recuerdos de la universidad vinculada con el club de baloncesto que con el estudio. Me encantaba jugar.En mi primer año en España también jugaba. Esta vez con los compañeros de la escuela de español. Fue la única jugadora y todos los demás eran chicos. Pero no me importaba e igual me encantaba jugar.Fue la úlitima oportunidad que tuve. Y después pasaron cinco años sin que jugara. En el fondo del corazón tenía miedo de no poder jugarlo ya y a veces tenía pesadillas. En esas pesadillas, a veces el balón se me escapaba cuando driblaba. A veces no alcanzaba al aro el balón cuando intentaba el tiro de tres puntos...
Y hoy he vuelto a jugar. Cuando toqué el balón, me di cuenta de que mi cuerpo recordaba lo que tenía que hacer. Y en unos minutos de intento, ya estaba tirando el balón más o menos igual. Los intentos de tres puntos, no entraba tanto como antes, pero al menos alcanzaba hasta el aro. Eso me tranquilizó mucho.Pero una vez empezamos el entrenamiento ligero, me faltó el aire enseguida. Me dije "es una locura participar en un partido con las jovenes después de tanto tiempo sin jugar".Y así empezó nuestro partido entre las jugadoras estudiantes y las graduadas. Eramos siete pero excepto yo, llevaba al máximo 2 años después de graduarse, o sea son jovenes. Y con esas jovenes, jugué 10 minutos de primer cuarto y 10 minutos de tercer cuarto. Es decir, dos cuartos enteros!
Me sorprendí pero mientras estaba jugando, no sentí el cansancio. Estaba como drogada. La sensación de disfrutar el partido fue tan grande que ya no me importaban otras cosas. No estaba pensando. Solo el cuerpo seguía a lo que recordaba. Y me acordé de cuánto me gustaba el baloncesto antes.Quizá mañana no me pueda levantar con las agujetas. Pero no importa. Me lo pasé muy muy bien y ahora tengo ganas de tener más oportunidades para jugarlo.