Diario de Poka

13 octubre, 2007

El viaje a la India 4


-Ultimo día-

Jaipur tiene otro nombre. La llaman “Pink City”. Los edificios de esta ciudad son de la roca rosada y aunque el estado de algunos edificios están bastante deteriorado, es una ciudad atractiva (aunque mi madre la llamaba “Pink Dirty City”). Fue una lástima que no nos dio tiempo para recorrer por la ciudad por nuestra cuenta.
Visitamos Hawa Mahal (el edificio simbólico de esta ciudad), City Palace y Amber Fort. Hawa Mahal estaba cubierto de los andamios y casi no se veía nada. El guía quiso llevarnos a la tienda de los zapatos del cuero de camello, o la tienda de las gemas, pero como no nos interesaba, le dijimos que no.

Para subir a Amber Fort, utilizamos el elefante-taxi. Pero no fue muy cómodo. Nos daba directamente el sol y tuvimos bastante calor. El asiento fue demasiado grande para nosotras y tuvimos que tomar una postura forzada que nos cansó. Tuvimos ganas de bajar antes de llegar a la cima pero fue imposible (no hay parada antes de la cima). Además nos dio mucha pena ver que “el conductor” del elefante pinchara su elefante con la punta punzante de un palo de hierro.
Como este sitio está lleno de turistas extranjeros, hay un montón de vendedores pesados que intentan vender las tonterías. Aún sabiendo que el precio es desorbitado, algunos extranjeros se rendían ante la insistencia de los vendedores. Hasta los conductores del elefante fueron unos cabxxxxx. El nuestro, cuando estábamos llegando a la parada, de repente paró su elefante y me exigió el pago de la propina de 50rupias.

A pesar del número de los visitantes, el castillo tiene unas partes que no están muy bien conservadas. Pero me gustó su decoración y me sorprendió el sentido de belleza que tenían.

Y ese sentido de belleza todavía existe. El color de la ropa de mujeres es increíble. Como cada día estábamos al menos cuatro horas dentro del coche, una de las atracciones de este viaje fue ver el paisaje. Es un poco parecido al de Perú o México. Durante un tiempo, solo se ve el planicie de poco color. Y después aparece unas casas. A veces es un pueblo grande que tiene muchas casas y a veces es pequeño con pocas al lado de la carretera. La diferencia con Perú o México es que en esos pueblos polvorientos, siempre hay mucha gente. La mayoría parte de la gente que está fuera es hombres, y si hay mujeres, llama mucha atención porque el color de su ropa es bonito e intenso. Vi también muchos animales (perros, cabras, elefantes, camellos, vacas, cerdos, monos...).

Siempre he querido visitar este país porque me interesa su arquitectura. Y de verdad, los edificios son muy muy bonitos. El estilo de los edificios que vimos es parecido al de Alhambra pero a parte del yeso, utilizaron también otros materiales y me gustaron mucho las paredes talladas de la arenisca roja. Me gustaría visitar más ciudades de este país, pero al pensar en la actitud de la gente que trabaja en el mundo turístico de la India (muy astutos) y la comida (siempre el curry), no creo que vaya a volver a este país pronto...

El viaje a la India 3

-Tercer día-

En Agra visitamos Agra Fort, Taj Mahal y Fatehpur Sikri. Desde hace mucho tiempo, soñaba ver Taj Mahal en persona y por fin se hizo real mi sueño. El edificio es igual a las fotos que he visto. El cielo es azul y el edificio blanco es tan bonito que parece de mentira. Pero la verdad es que desde lejos se ve más bonito que de cerca. Bueno, depende del gusto de cada uno, pero a mí no me interesó mucho la decoración de la pared de Taj Mahal. La pared es de mármol y allí las piedras preciosas están incrustadas.
Me gustó más la decoración de Agra Fort (el castillo de Agra). Desde este castillo, se ve Taj Mahal a lo lejos. El castillo es el conjunto de varios edificios y muchos edificios están construidos de la arenisca roja (se llama así según mi diccionario pero no estoy muy segura del nombre de esta roca). Aquí también se puede ver la mezcla de culturas. Todos los pilares y las paredes están tallados y son muy bonitos.
Este día llevaba un vestido. Y creo que por este vestido, los hombres indios se pusieron muy pesados. Empezamos la visita desde Agra Fort. Fue temprano y el aire estaba muy fresco. No había muchos turistas todavía y pensabamos que la visita sería muy agradable. Entramos en el castillo para escuchar la explicación del Sr.Singh. Y cuando nos dimos cuenta, estabamos rodeadas de los hombres indios. Fue igual que cuando los corzos del Parque de Nara (de mi ciudad) rodean a los turistas con comida. Estaban demasiado cerca a nosotras y además nos miraban muy fijamente. Observaban cada movimiento que hicimos. Fue muy muy incómodo y casi nos dieron miedo (si no hubieramos estado con el guía, nos habríamos escapado de allí). Durante la visita por el castillo y Taj Mahal, varios hombres nos pidieron que salieramos con ellos en la foto. Uno de ellos, cuando le dije que no, me mostró su carné de identidad pero el problema no es eso. No queremos aparecer en las fotos de desconocidos.
Luego entendí el porqué de que los hombres habían querido tomar las fotos tanto. Porque las chicas indias nunca muestran las piernas. La mayoría parte de ellas llevaban la ropa tradicional, o saly o panjavi dress, y con esta ropa nunca se ven sus piernas. Ni un tobillo. Así que una asiatica en vestido, les ofreció un gran espectáculo aunque en realidad mi vestido no fue corto y cubría mis rodillas.

Después de visitar Fatehpur Sikri, nos dirigimos a Jaipur. La distancia entre Agra y Jaipur es también 200 y pico y tardamos unas cuatro horas.
En Jaipur, fuimos a una tienda de la ropa tradicional de la India porque quería comprar una para asistir a la boda de mi amiga. Antes de venir, pensaba que en la India podríamos hacer las compras muy baratas pero ya me daba cuenta de que viniendo con este tipo de tour organizado por una agencia de viaje, nos sería imposible porque el guía nunca nos llevaría a los sitios para la gente india.
Así que el vestido que compré tampoco fue barato como esperaba (50 dólares con el arreglo incluido). Además a la hora de pagar intenté conseguir un poco de descuento, y el dependiente que había sido simpático hasta ese momento (estabamos charlando amistosamente mientras arreglaban mi vestido), cambió el tono al frió y me dijo “Te dije ya el precio de este vestido. Si pensara hacerte algún descuento, desde principio, te habría dicho, por ejemplo, 45 dólares. Pero mi estilo de negocio no es así. Si quieres, podemos estar discutiendo sobre el descuento, pero nunca lo conseguirás.” Mi último recurso fue decirle que no tenía 50 dólares sino 47 dólares. Pero mi amiga que es tan tonta, me dijo que me prestaría 3 dólares. Así que me tocó pagar sin ningún descuento. Pero al menos es más barato que comprar algún vestido en Japón y así me conformé con él.

Esa noche dormimos en un palacio-hotel. Los dos hoteles anteriores fueron cutres y solo la última noche fue de lujo (cinco estrellas). El hotel fue uno de los palacios de Mahalaja y de verdad muy bonito. La cena fue el bufet (de los curries por supuesto). Peidmos dos botellas de agua con gas y nos trajeron Perié. La comida estaba incluida al precio del viaje pero la bebida, no. Y al pagar la bebida, nos asustó. Porque una botella costaba 235rupias (unos 6dólares).

El viaje a la India 2

-Segundo día-

Por la mañana hicimos la visita por Delhi. En cuanto le vi, dije al Sr.Singh que quería comprar las cámaras desechables y me dijo “Ya que hoy es domingo, sería un poco difícil. A lo mejor, la encontraremos en Qutub Minar.”
Visitamos Raj Ghat (la tumba de Mahatma Gandhi), India Gate, el Palacio Presidencial y Qutub Minar. Me sorprendí que en Delhi hay muchos árboles. Es más verde que las ciudades grandes de Japón.
Estuve sin poder tomar las fotos hasta Qutub Minar. A su entrada por fin encontramos un puesto donde se vendían los carretes y las cámaras desechables, pero por supuesto al precio que les quisiera poner. Compré dos cámaras desechables de marca desconocida (hecha en Corea) de 27fotos y ¡me cobraron 800rupias (20dolares)!
Qutub Minar es la torre de piedra más alta de la India. Se ve la mezcla del estilo hindú con el musulmán. Al lado hay una mezquita y alrededor quedan las ruinas y unos edificios. Sus paredes y pilares están tallados minuciosamente de las letras, las flores, los dioses...etc. La roca utilizada tiene el color muy bonito. Es roja pero del tono variado. El sitio es una buena muestra de la mezcla de las culturas, la musulmana, la hindú y la yaina (no sé cómo se llama en español esta religión de la India..)
Luego comimos (por puesto, el curry) y nos dirigimos a Agra. La distancia entre Delhi y Agra es 200km y algo y el viaje duró cuatro horas por ahí.
Me dio mucho miedo la manera de conducir de los indios. Parecen tranquilos pero en realidad son bastante agresivos. (Durante el viaje, he visto dos veces que los hombres estaban peleando con golpes, cogiéndose por el cuello en la calle.) Cuando conducen, pitan sin parar. Y si algún coche intenta meter en su carril a la fuerza, o hace alguna maniobra que le puede perjudicar, le gritan con insultos fuertes (supongo), o al adelantar ese coche “torpe”, miran al conductor con todo odio. Cuando un peatón intenta cursar y si lo hace un poco torpemente, pasa lo mismo. A veces, hasta abren la ventana para insultarle. En Bangkok, ya me parecía increíble cómo los tailandeses conducían, cambiando constantemente los carriles, pero los indios son todavía más increíbles porque hacen como los tailandeses pero con más velocidad. Nuestro coche tenía el cinturón de seguridad solo para los asientos de delante, y mi amiga y yo íbamos sin él. Me alegro de que hayamos podido volver con vida.

El viaje a la India 1



Estuve con mi amiga en la India (Delhi, Agra y Jaipur) desde el 6 hasta el 10 de oct de 2007. El viajé de pensión completa me costó 700 euros y pico.

-Primer día -

Salimos de Osaka a las dos de la tarde con el vuelo de la compañía Air India. El vuelo a Delhi pasa por Hong Kong. Esperamos allí como una hora, y luego, rumbo a Delhi. Llegamos sobre las ocho y media de la noche (hora local). La diferencia horaria entre Delhi y Osaka es 3.5horas.
Cuando el avión estaba llegando al destino, empezó a verse un montón de luces abajo. Fue impresionante. Fue como D.F. de México, pero Delhi es todo plano y las luces se extendían hasta el horizonte. Las luces de México fueron todas anaranjadas pero en Delhi fueron las azules y las anaranjadas mezcladas.
En el vuelo, sirvieron dos comidas y las dos fueron el curry. Tomé sus fotos para contar después a mis amigos.

Bajamos del avión, recogemos nuestras maletas, cambiamos el dinero (50dolares a 1900 rupias) y encontramos a nuestro guía, Sr.Singh. Hasta allí todo fue bien.
En el aparcamiento, me di cuenta de que no llevaba mi cámara digital. Mi última memoria fue de cuando estaba tomando la foto del curry, que estaba pensando “tengo que guardar mi cámara después.” Pero no me acordaba si la guardé o no. (Y como no la encontraba, supongo que no la guardé).

Aunque fuimos con el guía a preguntar por los objetos perdidos, no la encontramos. (Tampoco pensaba que la encontraríamos). Así que tuve que comenzar mi primer (y supuestamente último) viaje a la India sin mi cámara.