Diario de Poka

31 octubre, 2006

Japón, día16

Para los japoneses es normal dormir en el tren. A veces me sorprende lo fácil que duerme la gente en el tren. Después de unos minutos de sentarse, ya están dormidos. En España (o en Madrid) hay mucho menos gente que duerme en el tren. Y ya estoy acostumbrada a no dormir. Ahora intento dormir, pero no puedo.
Ayer en el tren para Kioto, yo no dormía. Solo tenía los ojos cerrados y estaba escuchando mi música. De repente, recibí un golpe en mi brazo izquierdo y abrí los ojos sin entender qué pasó. Fue la chica que estaba sentada a mi lado. Me pidió perdón. Entre ella y yo, había una distancia de al menos unos 15 o más centímetros. No entiendo cómo la gente puede dormir tan profundamente en el tren hasta casi echarse en el asiento.
Lo misterioso es que cuando la gente duerme, siempre cae hacia derecha o izquierda (y así siempre molesta a alguien). A veces hacia atrás (que solo sufre un golpe en la cabeza por la ventana y no molesta a nadie) pero nunca para adelante (que no sufre ningún daño físico ni molesta a nadie).

30 octubre, 2006

Japón, día15




Fui a Kioto para almorzar con mis amigos. Me llevaron a un restaurante de Dim Sum. ("Dim Sum" es una comida china que se suele servir con té. Se suele servir en pequeñas canastas o platos. Tiene mucha variedad y todos los platos son de un bocado. )

En el restaurante había unos carritos con muchas canastas o platos y los camareros venían a nuestra mesa con ese carrito. Cada vez que venían, llevaban platos diferentes y pudimos comer lo que quisieramos. Si nos gustaba alguno de ellos, pudimos pedirlo otra vez. Primero nos sirvieron la sopa. Y luego empezaron a traer los entrantes, los platos al vapor, a la plancha, las frituras.... Así dentro de 90minutos pudimos comer todo lo que queríamos incluyendo el té y el postre. 3150yenes me parece buen precio.

Cada vez que venía el carrito, los platos que había tenían buena pinta y así comí mucho. Después de la comida, paseamos bastante, pero todavía estoy muy llena y no necesito cenar hoy.

Japón, día14


Hemos comprado una estantería de 90 x 30 x 90cm. Nos costó solo 2980 yenes (20euros). (Claro que también se venden los muebles caros, si queríamos. Pero fuimos a una tienda de los muebles baratos.)Como fue barata, tuvimos que hacerla con nuestras manos siguiendo a la hoja de instrucción que venía con la estantería. Siempre hemos sido malas para hacer estas cosas (y mi padre nunca ofrece la ayuda) y venimos solucionando los problemas "a la fuerza" si algo no encajaba. Pero esta vez no tuvimos ningún problema y después de una hora de trabajo con el destornillador, la estantería estaba hecha. "!No parece tan barata!" Nos pusimos muy contentas.

28 octubre, 2006

Japón, día13

La maldición de los mosquitos japoneses. Como vivía en Madrid, en el clima seco, se me olvidaba su existencia en la tierra. Pero donde yo vivo ahora está repleto de los mosquitos. Una vez salgo al jardín de mi casa, veo una nube de mosquitos.
Anoche me despertó un mosquito con ese ruido fastidioso de sus alas. Intenté matarlo y fallé. Decidí dejarlo vivir e intenté volver a dormir. Entonces volvió a molestarme.. Repitiendo así, tardé tres horas en matarlo. Pero me puse muy contenta al conseguir callarlo y pude dormir muy bien después.
Es que son tan pequeños pero la molestia que causan es tan grande... Normalmente ya no están en esta epoca, pero este año todavía hace calor (si hace sol, podemos estar de manga corta) y ellos siguen molestándonos. A mí me gusta esta temperatura, pero no quiero compartirla con los mosquitos.

27 octubre, 2006

Japón, día12

Fui a casa de mi abuela. Vino mi prima con su hijo de 9 meses. Tengo seis primos (y soy la mayor) y ella (que tiene dos años menores que yo) es la única casada. Todas las mujeres (mi abuela, mis tías, mi madre) estaban locas por él y todas hablaban a él con una manera rara. (¿Porqué la gente habla a los perros o a los bebés con ese estilo?) Fue impresionante el poder del bebé de ponerlas felices.
Pensaba que mi abuela me diría algo para presionarme, pero no. Solo mi madre cuando ibamos a casa en coche. "¿Ver al bebé no te ha dado las ganas de tener uno?" Sin duda, es la reina de los pesados.

26 octubre, 2006

Japón, día11

Acabo de llegar a casa. He estado otra vez con mis amigas F & A que viven cerca de mi casa. Esta vez nos juramos no estar mucho tiempo. Quedamos en el mismo bar que el lunes a las 18.30 y salimos a las 22.00. Nos costó más que la vez anterior (porque bebimos más que la vez anterior), 22 euros. Pero esta vez también nos lo pasamos muy bien.
Se van de viaje a España dentro de unos días y les tengo mucha mucha envidia.

25 octubre, 2006

Japón, día10

Ayer me invitaron a cenar cuatro hombres sesentañeros. Son amigos de mi amigo que tiene sesenta y pico años. Hace 7 años fuimos a España un mes para estudiar español con la beca de nuestra ciudad y desde entonces, cuando estoy en Japón, nos vemos y hablamos de España. A sus amigos los conocí en Madrid hace dos años cuando estaban de viaje.
En Japón hay muchos hombres jubilados que tienen tiempo pero no saben qué hacer. Pero a estos hombres les guta pintar (de vez en cuando celebran una exposición) y eso me parece muy bien. Ayer fuimos a una exposición de un pintor japonés residente en Toledo y después cenamos.
Son típicos "oyaji" (los hombres de mediana edad que suelen ser pesados y viejos verdes.) pero buena gente. No sé por qué pero siempre caigo bien a los oyajis, los ancianos y a los niños. (Y no, a los chicos de mi edad.)

24 octubre, 2006

Japón, día9

Ayer cené con dos amigas. Fuimos a un bar que está cerca de mi casa. El bar estaba muy bien. Buena comida a buen precio. Allí mi amiga tenía su botella de "shochu"(aguardiente japonés) reservada. (En los bares de Japón podemos comprar una botella y nos la guardan para que podamos beber de esa botella, cada vez que vayamos a ese sitio, cuanto queramos hasta que la acabemos.) Pero cuando pidió que la trajera, no pudieron encontrarla. Como ella tiene un apellido común y corriente, supongo que alguien que tiene el mismo apellido, se la bebió.
Entonces, el camarero que conoce bien a mi amiga nos trajo la botella en la que estaba escrito el nombre del dueño del bar. Y nos dijo "Cuidado para que no se entere." Así que cada vez que venía el dueño a nuestra mesa para recoger el plato o traer la comida, movimos un poco la botella con un movimiento natural para que no viera su nombre en la botella. Y al final de la cena la botella estaba vacía.
Esta mañana me he levantado con el dolor de la cabeza. Además, en el codo izquierdo, tengo un pequeño rasguño que no sé de dónde salió.

La foto de izquierda es de la cena de hoy. (1700yenes.) Y la de derecha es de la tarta que comí después del almuerzo. (900yenes un menú de tarta y té.) La cosa transparente que se ve en la foto es caramelo. Lo que me gusta de Japón es la variedad de la comida.

23 octubre, 2006

Japón, día8

Una noticia que encontré en el periódico de hoy:

"Salió de la estación cuatro minutos antes por equivocar la hora"
Sobre las cinco y media de la mañana del día 22 de octubre, desde la estación Higashi Hagoromo salió el primer tren con destino a Ohotori cuatro minutos antes de la hora programada, y dos pasajeros perdieron el tren. Estos pasajeros tomaron el siguiente tren que salió 13 munutos después.
Según JR Nishinihon, la hora de salida de trenes está programada por segundos. El conductor de este tren (60años) comentó, "Estaba concentrado en mirar el segundero y salió de la estación sin confirmar la hora."
El servicio de tren en esta línea es de entre dos estaciones. En el tren no había revisor y tampoco había empleados de JR en el andén.

22 octubre, 2006

Japón, día7


He ido a Kioto para asistir al banquete de la boda de mi amiga.
Ayer se casaron en un templo sintoista y asistieron solamente sus familiares. Hoy han celebrado un banquete para sus amigos.

Para mí, fue la primera vez asistir este tipo de banquete, pero la verdad es que fue un poco decepcionante. Porque...
1.El restaurante estaba reservado para dos horas, pero el novio llegó unos 30 minutos tarde (porque fue su día de oposición) . Y el restaurante no nos perdonó ese retraso y tuvimos que hacer todo lo que estaba programado en una hora y media. Todo con prisa. La comida fue bufet libre, pero casi siempre alguien estaba delante del micrófono, felicitando a los novios o cantando, y fue difícil encontrar un hueco para ir a la mesa central para traer la comida.
2.Pensaba que allí conocería a nueva gente, pero con los que compartimos la mesa no hablamos nada. Increíble. Un saludo cuando llegaron y luego un brindis, nada más. En el segundo brindis, ya ni siquiera nos miraron. Siempre estaban hablando entre ellos como si no hubieramos existido. ¿Será algo normal en Japón?

Aún así, fue una experiencia muy bonita. Proyectaron un vídeo de la boda de ayer, y en él salían ellos contestando a las preguntas como "¿Qué es lo que más te gusta de él/ella?" o "¿En dónde te declaraste y cómo?" Y en todas las respuestas se veían que se quieren, se respetan.. cosas buenas. Me emocionó verlos juntos felices. Hasta ahora no han tenido mucha suerte de familia, pero ahora les deseo, de todo corazón, mucha pero mucha felicidad!

21 octubre, 2006

Japón, día6

Mañana tengo que ir a Kioto a asistir a la boda de mi amiga. Mi madre me dijo, "Creo que es mejor que te afeites los brazos para ir a la boda, que en Japón no hay ninguna chica que tenga tanto vello como tú."
Así que me afeité. Ahora mis brazos parecen los de otra persona...

20 octubre, 2006

Japón, día5

¡Otra más! No me lo puedo creer, pero hoy me ha dicho una amiga que está pensando en casarse. Cuando volví a Japón hace diez meses, la mayoría de mis amigas solteras seguían sin novios. Hoy tres de ellas están comprometidas (Tengo dos bodas a que asistir en estas 3 semanas) y ahora esta también dice que va a conocer a los padres de su novio la semana que viene.
¿Qué pasa con las japonesas? ¿Para qué tanta prisa?
Ahora que he vuelto a Japón y tengo tiempo para ver a mis amigas, de repente, dejan "la alianza de solteronas". Mi madre me dice "Se te van cerrando el cerco." Pero ¡yo me resistiré a esta presión!

19 octubre, 2006

Japón, día4




No me puedo creer todavía, pero he vuelto a Japón para intentar a reincorporarme en esta sociedad. Ya llevo cuatro días y cada día me encuentro con algún problema.

Hoy he ido a comprar el móvil. La verdad es que a mí no me interesa tenerlo, pero como mis amigos y mi familia insistieron en que lo tuviera, fui a la tienda.
Viendo los modelos que tienen, ya me daban ganas de salir de la tienda, pero aguanté y elegí uno. Luego la chica empezó a explicarme sobre la tarifa. Ya no la entendía. Nada, en absoluto. Entendía todas las palabras que salían de su boca (claro, soy japonesa), pero esas palabras no consiguieron formar ninguna información en mi celebro. Le pregunté sobre una palabra que me parecía como clave para poder entenderla, y ella me explicó otra vez con paciencia. Tampoco la entendí y ya me di por vencida. Cogí un plan de tarifa que me cuesta 1000yenes más que la tarifa más básica.
En España, tenía una lema. "No confíes en las compañías de móviles. Si te ofrecen nuevo plan de tarifa diciéndote que es bueno, nunca lo cojas." Y aunque se pusieron pesados ofreciéndolo, siempre lograba rechazarlo. Parece que en Japón tengo menos fuerza...