Diario de Poka

14 julio, 2007

Japón, día230


Mis socios-amigos de España están de visita a Japón. Después de trabajar dos días en Osaka, uno de ellos vino a mi casa para conocer mi ciudad. Así que aunque el tifón estaba acercándose, fuimos a la visita "guiada".

(Con esta lluvia y el viento no habrá mucha gente), pensé. Pero parece que había mucha gente que ya no podía cambiar su plan de viaje. A pesar del tifón (que es muy raro que llegue con tanta fuerza en esta época), en Todaiji (donde está el Gran Buda) había bastante turistas.

No solamente la lluvia sino también el viento fue muy fuerte y en la mitad de la visita, el paraguas de mi amigo se rompió (ya no quería estar abierto hacia el suelo sino se quedó abierto hacia el cielo).
Pero gracias a la lluvia, el verde fue muy muy bonito. Me recordó el verde del césped de Londres. Casi me dolían los ojos por el verde fuerte y vivo.

El es amante de la naturaleza y micólogo, así que le gustó mucho el bosque del Templo Sintoista de Kasuga. Encontró muchas setas y durante la visita, me estaba dando la clase de micología.
A pesar del tifón y la muerte del paraguas de mi amigo, nos lo pasamos bien. Pero como él no paraba de hablar, estoy muy cansada...

03 julio, 2007

Japón, día219

He vuelto de España. Estuve 10 días y el tiempo me pasó volando.
Por primera vez utilicé la compañía Alitalia para volar. Estoy contenta con el precio del billete (600euros y pico), pero con Alitalia (o mejor dicho con los italianos) no.

En el vuelo de Osaka a Milán tuvimos una cena. Pero como no nos habían dado la carta, no sabía qué tenían para la cena. Los azafatas venían preguntando "¿Japanese or Italian?". Me parecía increíble que nadie preguntaba cómo era la japonesa y cómo era la italiana. Es importante saber cúal lleva la carne y cuál el pescado, ¿no? Así que pregunté al chico, "¿Cómo es la italiana?". El no lo sabía y preguntó a su compañera y me contestó, "Pasta and chicken".
Elegí la italiana. Abrí la tapa y empecé a comer. Un plato fue de pasta pero el otro no fue pollo. Fue pescado. Vaya.

Y llegamos a Milán después del 12 horas de viaje. Fuimos a la zona de control de seguridad. Había esas máquinas de rayo X, pero no había nadie trabajando. Al verlo, el japonés que iba delante de mí, se paró de repente y empezó a buscar algo de su bolso. Seguro que no quería ser el primero para entrar en esa zona sin nadie. Así que yo fui. Más allá de la máquina se veían tres o cuatro empleados sentados y charlando. Me vieron pero nadie se movían de allí. Esperé un rato. Y un hombre vino mostrando las pocas ganas que tenía para trabajar. Por fin, encendió la máquina y pude pasar. Mientras mi bolso pasaba la máquina, el hombre ni siquiera estaba mirando la pantalla. Seguía hablando con sus compañeros. No tuve que mostrar la bolsa transparente de líquido. Vaya "control de seguridad".

Luego cogí el vuelo a Madrid. Esta vez nos sirvieron un sandwich. Los azafatas vinieron preguntando "Vegetalian or turkey and cheese?" Elegí el de jamón de pavo. Había tres señoras españolas al otro lado del pasillo que no entendían ni italiano ni inglés. El azafata les preguntó en español, "¿verduras o pollo?" Y las señoras eligieron el de pollo. Y al comerlo, hicieron una cara muy rara. Claro, porque el sandwich de pollo y el de pavo son muy diferentes. Pero a los azafatas italianos no les importaría.