Japón, día45
Fui a la universidad a ver a mi profesor. Es uno de los profesores de español más famosos de Japón. Debe estar ocupado, pero cuando le pedí una cita, me la concedió con mucho gusto.
Entré en la sala de los profesores y allí estaba él, pero dos profesoras españolas también. Así que tuve que hablar español delante de mi profe 10 años después de mi graduación. El no había tenido la ocasión para comprobar mi desarrollo en español desde que me gradué. Me puse muy nerviosa. Además desde que volví de España, había hablado español solo un día y habían pasado más de tres semanas desde entonces.
Me puse tan nerviosa que dije "Extraño la vida de España" en lugar de decir "Echo de menos la vida de España". No entiendo por qué. Yo no utilizo esa frase que se utiliza en América, y siempre utilizo la frase "echar de menos". No entiendo por qué me salió esa frase justo en ese momento cuando mi profe me estaba escuchando.
Y por culpa de esa frase, me puse todavía más nerviosa. Quizá cometí algunos errores tontos también, pero no me acuerdo (ni quiero pensar más sobre ese momento incómodo).
Así hablamos los cuatro durante unos 10 minutos (pero me pareció mucho más largo), y las dos profesoras se fueron a sus clases. Quedamos mi profe y yo.
Empezamos a hablar en japonés y me dijo, "¡Parecía que estaban hablando tres españolas! ¡Se ve que has vivido seis años allí!"
Este profesor no es solamente uno de los más famosos de Japón. Cuando era estudiante, fue el más estricto de mi carrera y nosotros los alulmnos le teníamos mucho respeto y mucho miedo al mismo tiempo. Así que en el momento que me lo dijo, lo que me sentí fue más el alivio que la alegría.












